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Museo José Luis Bello y González
| El Museo José Luis Bello y González abre sus puertas para mostrar una de las colecciones de arte más importantes de México y América: más de tres mil piezas de arte universal de distintas épocas y diferentes partes del mundo. | |
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| Dirección: | 3 Poniente 302 |
| Horario de Atención: | Martes a Domingo: 10:00 - 17:00 hrs. |
| Teléfono: | 01 (222) 232 94 75 |
| Correo: | amhcastillo@yahoo.com.mx |
| Costo: | $30.00 General, $25.00 con credencial de estudiante o maestro. Martes gratis. |
| Antecedentes Históricos | |
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El coleccionismo decimonónico tuvo en el
Estado de Puebla un ilustre y entusiasta representante, José Luis
Bello y González. De origen veracruzano, se avecindó en tierras
poblanas a mediados del siglo XIX, donde se dedicó al comercio,
convirtiéndose en un prospero empresario, posición desde la cual
comenzó a conformar una abundante y rica colección de arte, misma
que heredó su hijo menor José Mariano Bello y Acedo, quien se
preocupó por engrandecerla, y convertir su casa en una autentica
galería, tal como la retrato el famosos fotógrafo poblano Juan
Crisóstomo Méndez, a mediados de 1920. Antiguamente la calle 3 Sur llevaba el nombre de Molina debido a personajes como el Lic. Pedro de Molina Rincón, cura del pueblo de Izúcar de Matamoros y el Capitán Francisco de Molina Meneses quienes en la primera mitad del siglo XVIII tenían casas en dicha manzana sobre la avenida Reforma, muy cerca del paramento de la 3 Sur, conocidas como la casa de la Estrella y otra del Temascal. A la calle 3 Poniente, se le conoció como calle de Victoria ya que en la acera norte de esta calle, donde se ubica el Museo Bello, la Familia Victoria Salazar poseía las casas con los números 12 y 14, casi en la esquina con la calle 5 sur. Hugo Leicht menciona que "todas las casas de la acera sur en el siglo XIX (1832) pertenecían a comunidades religiosas, la número 7 al convento de Santa Teresa. En la última finca fundó, en 1897 el Obispo Perfecto Amezquita y Gutiérrez la Escuela Preparatoria o Escuela Normal para profesores, que después se trasladó al Portalillo". El coleccionismo poblano del siglo XIX tuvo en José Luis Bello y González su mayor exponente, inicia su periplo poblano en 1852 al casarse con Francisca Acedo, y donde asentaría definitivamente su residencia cuatro años mas tarde. Precisamente en 1856 se decreta la Ley de Desamortización de los Bienes del Clero, es a partir de entonces que comienza su afición por el coleccionismo. José Luis Bello y González, para su tiempo, fue un digno representante de una nueva burguesía que había logrado una solvencia económica y un prestigio social a base de arriesgar su capital en los negocios en un momento de inestabilidad política. La afición a coleccionar y los conocimientos sobre objetos de arte, incluyendo los cuadros de pintura fueron herencia que don José Mariano Bello y Acedo recibió de su señor padre don José Luis Bello y González, de sus amigos coleccionistas como Dn. Luis Suárez Peredo y con los Doctores Rafael Lucio y Alfredo Chavero de la Ciudad de México. Además de la muy respetable fortuna en bienes y dinero. Con ochenta y un cuadros de pinturas selectas, en su mayoría de afamados autores y continuando la tradición cultural, a partir de 1907 estableció su pinacoteca en la casa número dos de la antigua calle de Victoria hoy 3 poniente 302. La mayoría de su residencia la dedicó a la instalación de un museo, acondicionándola, decorándola y amueblándola con arte y lujo. Sin descendencia, fue su voluntad donar a su ciudad natal esa riqueza para beneficio del pueblo que al visitarlo, encontraría solaz e ilustración. Su colección incorporó los cuadros de Dn. Ignacio Arizpe Ramos, los marfiles de Dn. Alejandro Ruiz Olavarrieta, la porcelana china de Dn. Francisco Cabrera y Ferrando, los hierros forjados de Salvador Miranda, los muebles incrustados de la Sra. Fernández del Valle, el escritorio del carey que perteneció a la Sra. Encarnación Ovando de Enimchainz y los secreteres que vendió la Sra. Lucrecia Lara Vda. de Kiera. Para la fecha de su fallecimiento, 4 de Septiembre de 1938, la pinacoteca ya contaba con 250 pinturas. En 1938 muere Mariano Bello y al año siguiente su esposa, Guadalupe Grajales, y tal como lo estipulaba su testamento, la colección paso a manos de la Academia de Educación y Bellas Artes del Estado, fue hasta 1941 cuando el Gobierno estatal adquirió la propiedad de la 3 Poniente 302, para inaugurar formalmente el museo el 21 de julio de 1944. Así funcionó hasta los lamentables terremotos de 1999, que cimbraron el edificio y motivaron el traslado de la obra al entonces Museo Poblano de Arte Virreinal, para su resguardo. Después de cinco años de trabajos de rehabilitación, restauración y adecuación, en enero de 2005 se abrió al público la planta baja, como primera etapa de la revitalización y refuncionamiento del museo, que tendrá su colofón, con la apertura integral del mismo en el año 2009. En la cual se podrá apreciar en todo su esplendor la talavera poblana, la relevante colección de óleos, los marfiles, bronces, porcelanas y mobiliario, entre otros. |
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