Wednesday, September 8, 2010 Mapa de Sitio


Catedral
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Descarga aquí el díptico: Catedral de Puebla
   
Dirección:

16 de Septiembre Esquina 5 Oriente

Horario:

10:00 a 12:30 hrs. y 16:00 a 18:00 hrs.

   
   
Texto: Mtro. Miguel Ángel Herrada
   

La Catedral Angelopolitana es la obra arquitectónica más importante y emblemática de la ciudad. Situada al sur del zócalo y precedida por un hermoso atrio, la Catedral sobresale por su belleza y majestuosidad. Las torres, famosas por su tamaño y por sus enormes campanas, son las más altas del país. El interior es amplísimo y contiene variados objetos de valor artístico invaluables que pueden ser apreciados como la sillería del coro, sus órganos o los lienzos y frescos de los autores más famosos de los siglos XVII y XVIII. Las capillas e incluso las puertas, las rejas y los candiles, junto con los demás detalles de la decoración interior, son dignos de admirar y contribuyen a transmitir la grandeza e importancia que tiene el edificio para la ciudad.


Aunque la fundación de Puebla fue en el año de 1531, la Catedral actual fue empezada a construir hasta 1575, fue proyectada por Francisco de Becerra y Juan de Cigorondo. Su desarrollo constructivo fue lento y se interrumpió en varias ocasiones. En 1603 se labraron los pilares y en 1615 se cerraron las capillas hornacinas. Se siguieron las obras hasta 1626 cuando el rey mandó a suspender la obra por falta de fondos. En el año de 1634 se nombra a Juan Gómez de Trasmonte maestro mayor de la Catedral, el cual hace una adecuación al proyecto original para concluir la obra. Estos cambios tienen que esperar a que llegue a Puebla el obispo Juan de Palafox y Mendoza para poder realizarlos, obteniendo una forma basilical escalonada. El encargado para la obra artística en tiempos de Palafox fue Pedro García Ferrer arquitecto, escultor y pintor. A él se debe la cúpula de tambor octagonal con pilastras jónicas de Catedral. El acto de consagración fue el 18 de abril de 1649. El obispo Palafox dejó concluido el interior del templo antes de su partida de Puebla. La portada principal, llamada puerta del Perdón, se concluyó en 1664. La que mira al Zócalo, llamada de San Cristóbal, se concluyó en 1690.



Elementos Arquitectónicos y Artísticos


La portada principal, del Perdón, se abre sólo en ocasiones especiales. A los lados se encuentran las imágenes de San Pedro y San Pablo, encima se encuentran dos escudos: los jarrones con azucenas que simbolizan a la Inmaculada Concepción de María, a quien se dedicó esta iglesia, y el otro es el escudo de España. En la puerta izquierda se encuentra un relieve de Santa Rosa de Lima y sobre la derecha, Santa Teresa en el momento de la trasverberación.

Su planta es rectangular y corre de Oriente a Poniente, donde está la fachada principal. Se organiza en cinco naves: una central, dos procesionales y dos de capillas hornacinas. Inmediatamente después de la portada del Perdón se encuentra el altar del Perdón, donde la figura central es la Virgen de la Misericordia o del Perdón, enfrente la que hubiera sido la tumba del obispo Palafox, pero que nunca recibió sus restos, los que descansan en Osma, España. A los lados de la nave central se encuentran las catorce capillas hornacinas, ocho antes del crucero y seis después de él. En total son catorce, aparte la de los Reyes. En el lado Sur o de la Epístola, empezando bajo la torre y haciendo un recorrido contrario a las manecillas del reloj, se encuentran con sus advocaciones: la Virgen de la Soledad, la Sábana Santa, el Redentor, San Juan Nepomuceno, las Reliquias, el Sagrado Corazón y San Juan de Vianney. En la nave del Evangelio, del lado norte, la capilla que da entrada al Sagrario, dedicada a Santiago, San Pedro, la Virgen de Guadalupe, Corazón de María, la Concepción, Santo Cristo y la ultima a San Nicolás de Bari terminando bajo la torre.

Las capillas de la Catedral tienen muchos objetos artísticos de gran valor dentro de estas capillas como pinturas de Villalpando y esculturas como la del Señor de la Columna. Entre los pasillos procesionales en la nave central se encuentra el coro. Se accede a él por dos bellas portadas barrocas decoradas en hoja de oro. La hermosa sillería del coro data del siglo XVIII, cada uno de estas sillas es una obra maestra, pues fueron taraceadas con diferentes maderas de diversos colores, hueso y marfil. Es de hacer notar el atril de los libros corales de notable belleza y con base de mármol de Tecali. Otro elemento del coro digno de mención es la reja.


Justo enfrente al coro se encuentra el ciprés, sobre un cuadrado que forma el crucero. Obra proyectada por Manuel Tolsá en 1797 y terminada por José Manzo en 1819. El altar es de planta octagonal sobre el que se levantan dos templetes sucesivos, uno interior, que aloja al tabernáculo coronado por una hermosa escultura de la Inmaculada Concepción, y otro exterior, soportado por ocho pares de columnas corintias. Tiene cuatro altares orientales hacia los puntos cardinales con el principal dirigido hacia el coro. En su basamento hay una puerta para ingresar a la cripta-sepulcro de los prelados de la Angelópolis. Un conjunto de ángeles esculpidos y frontones delimitan el primer cuerpo del altar, el segundo cuerpo es el remate en forma de cúpula.


Detrás del ciprés se encuentra el altar de los Reyes, dedicado y decorado con las imágenes de bulto de príncipes y reyes santos. Fue diseñando a petición del obispo Palafox y aunque fue remodelado a principios del siglo XIX conserva algunos criterios del proyecto inicial. En el centro hay una imagen de la Virgen del Pilar. En este altar hay tres pinturas de gran importancia artística. La Purísima Concepción, patrona de la Iglesia, que es el lienzo mayor y ocupa el centro del retablo. Las otras dos en la base del altar son la Adoración de los Reyes Magos y la Adoración de los Pastores, con la imagen del obispo Palafox entre los pastores. Estas pinturas son obra de Pedro García Ferrer con tendencia claoscurista. La cúpula bellamente pintada al óleo con la representación de La Gloria es de Cristóbal de Villalpando. La sacristía, con acceso restringido, guarda obras de gran valor como son los dos cuadros de Baltasar de Echave y Rioja el Triunfo de la Fe y el Triunfo de la Religión. Es de notar también una bella mesa al centro con un Cristo de marfil. De la sacristía se pasa al antecabildo y a la sala capitular, donde se pueden ver los retratos de los prelados angelopolitanos. A través de pasillos se llega al Ochavo, hermosa capilla octagonal, decorada con finos relieves dorados, obras de pequeño formato de de gran importancia artística desde pintura flamenca, como italiana, así como obra de arte plumario.


 

 

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